En la provincia de Tarragona hay también monumentos que recuerdan la etapa romana, como el arco de Bará (s. I) y el mausoleo de Centcelles (s. IV), pero en ella sobresale lo medieval, con alguna iglesia románica (Pla de Santa María, Calafell, Santa Coloma de Queralt, Gandesa) y dos magnos monasterios cistercienses, bastante bien conservados: el de Poblet (v.) y el de Santes Creus (v.). Poblet, núcleo de un vasto dominio y panteón de los reyes de la Corona de Aragón, todavía mantiene su iglesia, claustro, refectorio, sala capitular y palacio real, amplio conjunto de varia época (s. XII-XVIII) rodeado de fuerte muralla. Similar, aunque algo más reducido, es el de Santes Creus, fundado en 1169; en sus tres recintos se sigue con fidelidad la organización cisterciense y en el conjunto destacan la sobria iglesia (con sepulcros góticos) y el claustro, además de las acostumbradas dependencias.
El arte gótico se manifiesta en la catedral de Tortosa, de tres naves, con girola y capillas laterales, claustro y otras dependencias, que conserva retablos, esculturas medievales y orfebrería varia; barrocas son ya la fachada, la puerta de la Olivera (1705) y la capilla de la Virgen de la Cinta. También son góticos el palacio episcopal, con excelentes patio y capilla, y la Lonja (s. XIV). Otros monumentos góticos pueden admirarse en Montblanch, como el puente sobre el Francolí, buena parte de sus murallas, con sus torres y puertas de acceso; mansiones señoriales; la iglesia de S. María, de una sola nave y con fachada del s. XVII, que conserva un retablo pétreo (s. XIV), la Virgen del Coro (s. XV) y orfebrería varia; algunas iglesias (S. Miguel, santuario de la Serra) y hospital. En Santa Coloma de Queralt, la iglesia con retablo escultórico (s. XIV), y en Escornalbou, el monasterio.
Más secundarios son los monumentos de siglos modernos que pueden señalarse además de algunos ya citados, como los renacentistas Colegio de S. Luis y convento de S. Domingo en Tortosa; las varias residencias del s. XVIII en Reus (Bofarull, Quer), ciudad que ha organizado el Museo Municipal Prim-Rull; el conjunto de Alcover, muy mermado, con edificios renacentistas de la escuela de P. Blay y otros barrocos (ermita de los Remedios) y lo de estas épocas conservado en Vendrell (mansiones, iglesia) y en Valls, donde son particularmente notables los paneles de azulejos de la capilla del Rosario (s. xvii) alusivos a la batalla de Lepanto y la serie de obras del escultor L. Bonifás (1730-86).







